¡Se me ha subido el gemelo!

¡Se me ha subido el gemelo!

Alguna vez hemos visto durante un partido de futbol como un jugador se tira al suelo y se lleva la mano al gemelo con la pierna estirada y con cara de estar sufriendo bastante (a veces algo exagerado…) o incluso nos ha ocurrido durmiendo. Puede ocurrir por un grado de fatiga elevado, o por una exposición a un esfuerzo alto durante mucho tiempo y que el deportista no es capaz de seguir las exigencias del trabajo físico general, ¿por qué?

Las causas pueden ser muy diversas ya que pueden ir desde los cuidados que le hayamos proporcionado al cuerpo previo a la competición (a nivel mecanico o a nivel fisiológico), el estado del medio (terreno donde se ejerce el esfuerzo, el clima, la humedad…), el calzado que sea adecuado, incluso causas genéticas.

  • ¿Qué es?

Un calambre muscular es una contracción involuntaria o espasmo que provoca dolor en una situación en la que el músculo no regresa a su posición no elongada.

  • ¿Por qué?

Hay personas más predispuestas genéticamente a que les aparezca esta situación. Aunque hay otros factores que influyen como la técnica de carrear que puede aumentar el riesgo de aparición (deportistas que corren excesivamente de punteras y/o con las punteras abiertas implicado a este grupo muscular mucho más que si tuviéramos una técnica correcta).

Otros factores es la superficie donde realizamos la actividad, donde los terrenos excesivamente blandos aumentan la acción flexo-extensora del tobillo y eso también multiplica el trabajo que realiza el gemelo (gastrocnemio).

Todo ello se debe al agotamiento del músculo y se debe a una pérdida excesiva de agua y sales minerales (sodio, magnesio y potasio). Si además abusamos de vendajes muy compresivos, o elementos que vayan muy apretados (espinilleras, medias compresivas muy pequeñas), estas nos impedirán la correcta vascularización por lo que también pueden aparecer los síntomas.

  • ¿Qué hacemos?

Lo que menos ayuda a una contractura de este tipo es ponerse nervioso. Lo primero que hay que hacer es intentar relajarse y que esta sensación inesperada esté bajo nuestro control.

  • Procedemos a estirar o masajear suavemente el músculo
  • Aplicar calor cuando el musculo esta tenso y hielo cuando el musculo duele
  • Beber más líquido a sorbitos, a poder ser bebidas ricas en electrolitos como son las isotónicas.
  • ¿Cómo evitarlo?

Para evitar que nos pase esta situación, es importante hacer un trabajo preventivo mediante una entrada en calor progresiva donde preparamos al músculo al trabajo que le espera, estar bien hidratado antes, durante y después de la actividad. Incluso puede ayudar tomar alimentos ricos en iones y de fácil digestión como puede ser un plátano. Y sobre todo llevar una carga correcta de trabajo sobre el músculo.

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